LO IMPORTANTE NO ES EL MODELO

Una solicitud muy frecuente que he recibido como consultor es alinear los modelos de excelencia internos de las empresas con una herramienta o metodología. Me explico. Algunas compañías medianas o grandes desarrollan sus propios modelos de producción para sostener el mejoramiento continuo. La solicitud de las empresas es:

¿Cómo incluir en este modelo interno una metodología como TPM, PMO, 6sigma, u otro?

Mi primer pensamiento es: ¿Cuál debe ser el nivel de madurez en la gestión de la excelencia con el que debe contar una empresa para diseñar su propio modelo?

Si una empresa diseña su modelo de excelencia es porque ha entendido el respeto del personal, por qué vive los principios kaizen en su día a día, y por qué ha experimentado y desarrollado el personal a través de la generación de conocimiento. En fin, por qué estudió, experimentó, y entendió el ejemplo del modelo Toyota.

La realidad es que esto no sucede. Las empresas buscan diferenciarse de Toyota, ejemplo al que ven muy lejano y atípico (“por la cultura japonesa”), y empiezan por diseñar sus modelos de mejoramientos, modelos que por lo general se resumen en kits de técnicas o de herramientas como 5eses, SMED, 6Sigma u otra.

Esto es como un esqueleto sin alma, es una aplicación de pasos sin sentido, porque lo esencial y la clave de éxito, el desarrollo del personal, es el gran ausente en estos modelos. Y esta es la gran enseñanza de Toyota.

No hay dos empresas iguales, por lo tanto, la ruta y la experiencia que viva cada una va a ser única. Pero la diferenciación no está en el modelo. De lo más difícil a entender es que Lean/TPS no tiene un recetario, o secuencia de pasos.

“Haga paso 1, luego paso 2, luego 3 y 4. ¡Listo ya eres Lean!”

Lo esencial para lograr un cambio sostenible es entender sus pilares: Solución de problemas y respeto del personal. Y ya sea que la empresa decidió aplicar la secuencia desplegada en TPM, PMO u otra las preguntas que deben responder son las mismas:

¿Cómo estamos solucionando problemas?
¿Cómo estamos desarrollando el liderazgo para gestionar el gemba?
¿Cómo estamos gestionando el conocimiento?

Lo importante no es el modelo

En estos días una empresa me expresó la inquietud de integrar la metodología PMO dentro del plan TPM que vienen trabajando hace unos meses, y de entrenar en la técnica AMFE para alinearla al análisis de falla y la solución de anomalías.

Independiente PMO, TPM o cualesquiera, cuando una empresa se plantea estas preguntas es porque no está entendiendo la esencia, está más preocupada por vestir el esqueleto que por darle vida. No se está haciendo las preguntas importantes.

Esto no se trata de seguir un recetario, ni de armar un esqueleto que en el papel despliega herramientas y técnicas de manera organizada. Esto se trata de hacerse las buenas preguntas acorde con los dos pilares de la excelencia.

Mi consejo: deténgase y vuelva a la base. El objetivo no es aplicar técnicas o herramientas. Esto, al contrario de lo que espera, puede introducir ruido y confusión.

¿Qué opina de este blog? Gracias por compartir sus comentarios o experiencias.

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